Curtido (7)

La película es barata. He dicho barata pero lo que de veras quise decir es que es una perfecta basura. Me refiero a Espectro, mexicana, 2013. El director procuró ponerlo todo allí dentro: Hitchcock, Paranormal Activity, Kubrick, terror de inspiración japonesa tipo El Aro. Es como ver Scary Movie, pero para llorar. El resultado es una trama que abusa de nuestra atención y le va dejando a la misma un moretón por escena. Paz Vega nos muestra el arte de escoger un pésimo proyecto como forma de asesinar su carrera. Tengo la premonición que en algún lugar del vasto karma algo se está preparando en contra de aquellos que se asociaron a este proyecto.

Ya sin mucha esperanza, me puse a ver otra película de terror, llamada Oculus (2013). No esperaba mucho, y para mí sorpresa me terminó encantando. Como Espectro, Oculus también ocurre en un setting más o menos contenido, y sin embargo la creatividad, la ejecución marcan la diferencia. Es una película bien escrita y filmada con efecto. En torno a un espejo oscuro se da un juego de dimensiones entre la realidad/irrealidad y el pasado/presente. Todo termina mezclándose en un thriller de horror raudo y oscuro, que nos recuerda al samsara sin salida de 1408, con John Cusack, tan chilera. Como en muchas de las mejores películas de miedo, en Oculus siempre queda la opción que la distorsión haya sido sobrenatural o a lo lejos psicológica.

Pasemos a otra cosa. Dom Hemingway  (2013) nos muestra a un Jude Law duro y mutante, el tipo de personajes encantadores que se nos adhieren al entramado sináptico. La película es un poco corta de trama, pero está grávida de detalles divertidos, de ritmos, de cosas. Con una comedia así uno pasa la tarde tranquilo. Si quieren más comedias frescas e inocuas, he aquí unos títulos que he visto recientemente: Se vive mejor con la química (2014), con el siempre apreciable Sam Rockwell; Veronica Mars (2014), con Kristen Bell, basada en la famosa serie, y  financiada con Kickstarter; Hit & Run (2012), también con Kristen Bell, además de Dax Shepard, Bradley Cooper, y Tom Arnold. 

Hemos mencionado antes a Jude Law, quien también aparece en la magnífica El Gran Hotel Budapest, de 2014. Además, aparecen: Adrien Brody, Willem Dafoe, F. Murray Abraham, Jeff Goldblum, Harvey Keitel, Bill Murray, Edward Norton, Tilda Swinton, Mathieu Amalric, Saorirse Ronan, Jason Schwartzman, Tom Wilinson, Owen Wilson, el experto Ralph Fiennes, y Tony Revololi, el bell boy, de ascendencia guatemalteca por cierto. Yo nunca fui de esos fans rematados de Wes Anderson, y si bien Los Tenenbaums (2001) me gustó lo suficiente, no fui parte del culto alrededor de su persona. Pero tengo que decir que El Gran Hotel Budapest es una delicia, y que se ve allí clarito que Wes Anderson es, de hecho, un genio, con un estilo cinematográfico completamente inédito y personal, y ocurrencias fílmicas brillantes.



(Columna publicada el 11 de julio de 2014 en Contrapoder.)

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