Las películas que reseñaré a continuación
vienen todas del desierto.
Queen of
the Desert (2015).
Este largometraje bien vale la pena ser reseñado, porque posee cierta dignidad
cinematográfica, que no explica por qué la película fue tan desestimada en
todos los frentes. Si los espectadores no pudieron reconocer la poesía de
Werner Herzog y, a otros efectos, la relevancia de la historia, es que algo
huele continuamente a podrido en Dinamarca. No vamos a negar que la película se
enfrentaba a un referente infinito e intimidante, nos referimos por supuesto a Lawrence de Arabia, una rendición libre sobre
la vida de Thomas Edward Lawrence, quien lo mismo sale en Queen of the Desert (lo representa Robert Pattinson). Pero aquí la
protagonista es una figura no menos interesante que el propio Lawrence, estamos
hablando de la extraordinaria Gertrude Bell, de quien no voy a relatar mayor
cosa, porque la invitación directa es a que vean la película. La encargada de
retratarla es la impecable Nicole Kidman, quien se hace acompañar del ubicuo James
Franco. En Queen of the Desert están
la nobilidad, cortesía y majestuosidad del Islam –la que ya nadie quiere ver– y
también algo de su geografía sublime y de su historia agitada.
Mojave (2015). Parece que la elegí por que reúne a
dos actores que aprecio mucho, los norteamericanos Oscar Isaac y Garrett
Hedlund. Es una película–thriller por lo menos interesante, que lleva historia
pero se apoya mucho en la alquimia propiamente actoral de los mencionados.
Quien decidió ponerlos juntos debería recibir una estrellita en la frente. Hay
una especie de contrapunto de base que llega a establecerse entre los dos y que
se da a la vez entre la ciudad (lugar para los malditos y los criminales) y el
desierto (lugar para los criminales y
malditos). Una película inteligente, ligeramente literaria, incluso
hipstérica, nada filistea, dando un western posmoderno y levemente extraño, con
momentos muy logrados. Creo recordar que tiene algo de reflexión
cinematográfica. Por allí sale Wahlberg.
Rock The
Kasbah (2015).
Del muy consagrado Barry Levinson. Ya la historia pepena en lo bizarro, e
involucra a un Bill Murray que hace de derrotado manager musical, llevando a
una nada contenta cantante –Zooey Deschanel– a la región integrista Afganistán.
Para terminar hundido en el mundo del hampa y del tráfico por un lado, y por el
otro del entretenimiento del Tercer Mundo en el Medio Oriente. En esta comedia
coinciden actores apreciables como lo son Kate Hudson, Scott Caan y Bruce
Willis. Me encantó la historia; me encantó el humor; me encantó la música, la
poesía.
Far from
men (2014).
Tenía pendiente de reseñar esta joyita francesa, situada en aquella Argelia de
1954, que se rebeló contra la influencia policial–colonial de Francia. La
película está basada en el libro de Camus L´hôte.
Como actor principal escogieron al extraordinario, centáurico, Viggo Mortensen
(que como se sabe habla a un montón de idiomas, y en cuenta el francés).
Centáurico porque es un actor que tiene disciplina y sitzfleisch, por un lado,
y por el otro enorme humanidad y corazón. Perfecto para darle vida a un
historia que mancuerna historia e intimidad, guerra y mirada. Es un relato de
dos culturas y una alteridad sin maquillaje pero con toda la poesía del caso.
Los landscapes, la luz, las palabras y los caminos. Yep, sublime.
(Contraluz publicada el 29 de abril de
2016 en Contrapoder.)




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