Cada cierto tiempo, publicaré un Curtido.
Servirá para albergar concentradamente muchas películas en una sola columna, y
así ahorrar tiempo–espacio.
Vamos por partes, dijo el Zeta. Lo
primero es un lote de licas que tenía abandonado y que compré al Buki hace ya
ratito y he estado viendo en estos días. Películas como Taxidermia (2006), del húngaro György Pálfi, una película brillante:
lo deslucido, lo repugnante, lo esperpéntico, ¡cuánta negrura! Me pasé luego a ver
a ver algo más encalmado y saludable, Las
hierbas salvajes (2009), de Resnais, que es cine santo de autor. Empecé a
ver La Sociedad del Espectáculo (1973),
de Guy Débord, pero hay que ser un maldito esnob para terminar de ver esa
sementera inacabable de conceptos. Y además, la cosa es el libro. Aprecié un
poco 13 Tzameti (2005), un escueta
peli, en blanco y negro, no aburrida, con trama de ruleta rusa.
Aparte de las licas compradas al Buki, me
puse a contemplar otras como El lugar más
allá de los pinos (2013), con Ryan Gosling, Bradley Cooper, Eva Mendes, Ray
Liotta. Música de Mike Patton. Dirigida por Derek Cianfrance. Todo bien. Vimos
de Terrence Malick To the Wonder
(2012) (ignoro el título en español). Tiene esa misma cualidad lírica y esa subjetividad
atestiguante y profunda que ya viéramos de El
árbol de la vida (2011). ¿No hay también lirismo cinematográfico en Perfect Sense (2011) de David Mackenzye?
La muerte de los sentidos como puente al amor. Pongo en este párrafo a Stoker (2013) de Chan–wook Park,
patchwork de estilo estetizante para una trama homicida.
Una completa vileza, cuajada de abrojos
narrativos, digna de ser desollada, me pareció la inútil, la impotente Trance (2013), de Danny Boyle. Y eso que
a mí me gusta Danny Boyle. Pasión
(2012), de Brian De Palma, me sacó un poco el mal sabor de boca que me dejó aquélla.
No se espere eso sí una cosa tipo Scarface
(1983). Si quieren una de gángsters pueden darle más bien a la escocesa The Wee Man (2013), historia real con unos
cuantos finados.
Pero a lo mejor quieren divertirse. Mi
recomendación aquí es El ABC de la muerte
(2012), a condición de que les guste lo chusco: veintiséis cortos y veintiséis
directores, escanciando humor escatológico. Luego para el chill out están Hansel & Gretel: cazadores de brujas
(2013), un cuento clásico en versión MTV, o la de zombis de Brad Pitt, cuyo
nombre ya ni recuerdo, o bien Oblivion (2013), con Tom Cruise, ciencia ficción
decente.
Películas extranjeras vistas
recientemente: la francesa En la casa
(2013), con mi querido actor Fabrice Luchini; la española La Banda Picasso (2012), cuyos personajes son: Apollinaire, Picasso,
George Braque, Gertrud Stein, y así; la también española El Cuerpo (2012), un policiaco muy planchado; a complementar con otro
policiaco, esta vez argentino, llamado Tesis
sobre un homicidio (2013), con Ricardo Darín.
Contraluz está en facebook. Adiós.
(Columna publicada el 16 de agosto de
2013.)

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