Esta Contraluz ha elegido películas que tienen todas que ver con
el fenómeno de la migración, en una forma u otra.
La Inmigrante. Marion, me gustas. Marion Cotillard, me gustas. Marion Cotillard
en tu papel de una pequeña y eterna inmigrante polaca y católica buscando suelo
newyorquino en los años veintes, me gustas.
Marion Cotillard, te digo en primera persona que yo te metería en mi
bolsillo, y te llevaría lejos de los padrotes oscuros hasta un lugar que
podríamos llamar, si estás de acuerdo, casa. The Inmigrant (2013) reúne a tres actores muy estructurados:
Joaquin Phoenix, Jeremy Renner, y Marion Cotillard. Fuera nominada a la Palma
de Oro en 2013. Nos da por escenarios, por recreaciones, por calles y
atmósferas, el ambiente sórdido, piojoso y prostibulario de aquella época y
aquel lugar neblinoso.
La camioneta. Hace poco vi un documental que aún no había visto, La Camioneta, del estadounidense Mark
Kendall (¿cómo no se le ocurrió
hacerlo a uno de nuestros documentalistas locales, yo me pregunto?). El filme,
financiado por el Sundance Institute, traza el viaje de un bus (unos de esos
amarillos buses escolares, tipo Blue Bird) desde que es vendido en una subasta
en EU hasta que llega a nuestro país, en donde es pimpeado y transformado en
una de esas clásicas camionetas de colores, camionetas que podemos correctamente
calificar de migrantes inversas. ¡Haberlas visto tantas veces sin nunca
preguntarse de donde vienen y cómo llegaron a nuestras carreteras y quiénes son
esas personas que las hacen funcionar! El documental es sencillo y pertinente y
uno queda con el entendimiento de que detrás de cada camioneta hay mucho
esfuerzo, necesidad e ilusión. Pero ya sabemos cómo todo eso queda de tajo
aplastado en el exacto y grotesco
momento cuando el vampiro extorsionador ingresa al bus y libera su fábula oscurísima
de balas.
Boda en Mendoza. De 2012. Dos hermanos franceses viajan a la Argentina rural para
acompañar al primo que se casa, y allí empieza una road movie más bien aburrida, más bien desperdiciada. Parecía una
buena idea ponerla en el devedé. Pero como dicen en los cuartos de Doce Pasos:
mis mejores ideas me trajeron a este lugar.
Mr. Pip (2012) en cambio es otra cosa. El filme transcurre en Papúa Nueva
Guinea. El guión mancuerna originalmente la trama de Grandes Esperanzas, de Dickens, con una historia sangrienta de
minería y represión en Papúa Nueva Guinea, durante un bloqueo en Bougainville.
Basada en la novela de Lloyd Jones. Aparece el propio Hugh Laurie (Dr. House). Parecía
una historia bonita. No lo es. ¿Cuándo la minería en el Tercer Mundo nos ha
dado historias bonitas?
En la próxima columna de Contraluz, seguiremos con el tema de las
migraciones reseñando una película que nos ha dejado muy conmovidos, nos
referimos a La Jaula de Oro.
(Columna publicada el 13 de junio de 2014 en Contrapoder.)
(Columna publicada el 13 de junio de 2014 en Contrapoder.)




No hay comentarios:
Publicar un comentario